
Y esta noche, como manda la tradición, hay que poner los zapatos bien relucientes en el salón junto a la chimenea o en su defecto junto a la ventana, dormirse pronto y despertarse también pronto; acudir allí donde quedaron los zapatos la noche anterior y... ¡oh sorpresa! tengo todo lo que pedí aquí junto a mis zapatos.
Les deseo a todos unos RR.MM. felices y generosos en aquello que cada uno más necesite.
De verdad te trajeron todo? yo pedí una sóla cosa que espero se vaya realizando. Un abrazo.
ResponderEliminarBueno, es que yo soy muy comedida y en realidad me gusta más dejarle en sus zapatos a alguien en especial, algo que realmente desea y merece.
ResponderEliminarYo siempre pido cosas inmateriales que no siempre consigo.
Un saludo.